Un niño con malos hábitos alimentarios no estará bien nutrido. Es decir, no está recibiendo las cantidades de nutrientes necesarias para un crecimiento y desarrollo saludables. Esto puede llevarlo a tener un peso bajo o sobrepeso. Los niños mal alimentados tienden a tener un sistema inmunitario débil, lo que aumenta sus posibilidades de enfermedades.
Los malos hábitos alimentarios de un niño pueden aumentar el riesgo de enfermedades del corazón , presión arterial alta , diabetes tipo 2 o colesterol alto más adelante en la vida.
Los malos hábitos alimentarios incluyen:
- Comer una variedad muy limitada de alimentos.
- Negarse a comer grupos enteros de alimentos, como verduras.
- Comer demasiados alimentos de mala calidad nutricional, como sodas, chips, papas fritas y rosquillas.
- Comer en exceso debido a que se le sirven grandes porciones o se le dice “deja limpio tu plato” o “termínalo todo”.
Tomado de: https://www.cigna.com/individuals-families/health-wellness/hw-en-espanol/temas-de-salud/alimentacion-saludable-para-los-ninos-tn9188